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Terapia psicológica y Mindfulness (individual, de pareja y familiar)

Psicoterapia

 

A menudo abordamos con incertidumbre nuestra vida, y ciertos acontecimientos pueden activar bolsas de dolor existencial que sabemos provienen de muy atrás en el tiempo. Problemas que nos llevan acompañando durante largo recorrido, conformando sentimientos de profundo calado, que tiñen de un color característico una forma de ver la realidad, de la que no sabemos salir.

Rupturas de pareja, duelos de personas queridas, cambios o pérdidas de trabajo… pueden hacer aflorar desbordamientos emocionales que nos impiden razonar con claridad, y nos empantanamos en pensamientos cíclicos que conforman un laberinto de sufrimiento. ¿Cuáles son las piezas que no nos encajan en el puzzle de nuestra percepción?

Puzzle

Siddharta señaló como la primera noble verdad que la vida comportaba dolor. Éste es ineludible, tanto como los momentos de bienestar que fluctúan y contrastan con ellos. Sin embargo, el sufrimiento depende de la persona, y en terapia puede aprenderse a sufrir menos, por un lado, y acercarnos al “bienser”, que a diferencia del “bienestar”, es más duradero, y nos ayuda a soportar el malestar. Un bienser que, arraigado en el proceso de observación y respiración de los patrones del pasado, así como un enfoque en “lo que hay” realmente en el presente, nos devuelve la cordura perdida, y nos devuelve un estado de claridad y lucidez que quizas no hayamos conocido previamente.

La crisis se convierte en oportunidad de desarrollo, donde el abono del pasado sirve de fertilizante del momento presente, donde germinan las semillas del futuro soñado.

El proceso terapéutico remueve lo justo las aguas estancadas de la personalidad, reconociendo que las aguas demasiado transparentes no generan vida.

Un espacio para sentirse realmente escuchado, acompañado, y comprendido… desde ese abrazo del corazón al sufrimiento, surgen vías insospechadas… que aparecen cuando señalamos en el interior la salida del laberinto.

Entonces podemos comprender que en terapia se va gestando y desarrollando, en ese periodo crítico de crisálida, la mariposa que siempre estuvo presente en forma de potencial, incluso cuando nos sentíamos gusano.

Mariposas

La meta de una terapia psicológica que incorpora mindfulness, por tanto, no llevará solo a observar con compasión y perdón los acontecimientos de la infancia, y constituir una personalidad más firme y asentada. Esta terapia conlleva a la visión última del sentido de la vida, y supone un despertar de las potencialidades de desarrollo del ser humano, que se abren paso entre las nubarrones de la existencia. 

Claro entre nubes

Mindfulness desarrolla una confianza interna sólida, desde la aceptación del momento actual y la conciencia de que el malestar tarde o temprano acaban pasando, pero tenemos la oportunidad en el presente para madurar, desde la serenidad de contemplar que el sol siempre está presente en el cielo, así como nuestra conciencia está por encima de las oleadas superficiales de pensamientos y emociones que nos perturban.

"El hombre al nacer es blando y flexible, y al morir queda duro y rígido. Las plantas al nacer son tiernas y flexibles y al morir quedan duras y secas. Lo duro y lo rígido son propiedades de la muerte. Lo blando y flexible son propiedades de la vida. Por esto, la fortaleza de las armas es la causa de su derrota, y el árbol robusto es derribado por las hachas. Lo grande y poderoso caerá; lo humilde y débil se levantará." - Lao Tsé, Tao Te King -

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